Un canal de riego que beneficia a 300 familias

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Foto: PNUD Ecuador

La población de Puerto Cañitas, ubicada en la zona baja de la parroquia Charapotó, Cantón Sucre (Provincia de Manabí), se dedica al cultivo de arroz y siembra de ciclo corto gracias al suministro de agua proveniente del río Portoviejo. Con el pasado terremoto del 16 de abril del 2016 el ingreso de agua a través del canal de riego se vio afectado. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Ecuador en colaboración con el Gobierno Provincial de Manabí ayudó en la reparación del canal.

“El día del terremoto la tierra se movía y las plantas quedaron viradas, hundidas, parece mentira, todo el cultivo se viró. Las plantas quedaron viradas, como cuando un animal se mete, así quedaron las plantas. Nosotros estábamos en la casa y eso fue terrible pero peor fue en la tierra”, relata Jacinto Delgado, Presidente de la Cooperativa Leonidas Plaza Gutiérrez, en Puerto Cañitas.

Aspectos Destacados

  • Un terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter sacudió la costa norte ecuatoriana el pasado 16 de abril dejando grandes pérdidas humanas y materiales en las provincias de Esmeraldas y Manabí.
  • El PNUD apoyó la rehabilitación de infraestructura comunitaria productiva, bajo el enfoque de Recuperación Temprana (Early Recovery) con el fin de asegurar los medios de vida de la población en Puerto Cañitas (Manabí).
  • 300 productores de arroz y sus familias se beneficiaron de la reparación del canal de riego.

Con el canal de riego se benefician los productores de arroz y sus familias: “Si quiera 300 familias se benefician del canal de riego. Acá tenemos 22 hectáreas de la cooperativa, y desde el canal de riego para abajo se mantienen todas esas personas, y desde nuestra cooperativa con unos tubos pasamos el agua hasta el otro lado [hacia cooperativas vecinas]”, agrega Jacinto.

En la comunidad, los pobladores se dividen el trabajo que comienza con el almacigo (semilleros). Este proceso toma un mes. Seguidamente se siembra sobre suelo seco y se irriga, para posteriormente trasplantarle. 20 días más tarde se abona la tierra y la maleza se controla con herbicidas.  Después de tres a cuatro meses el arroz se deja secar para ser cosechado y se lleva a las piladoras, que separan la cascarilla y pulen el grano.

“También están las plagas. Hay un bicho que corta el arroz y se baja abajo del tallo hasta la raíz.  Entre menos agua haya, más baja.  Si no hubiese agua ese animalito se esconde abajo. Por eso es importante que haya agua.  Todo esto se beneficia con el canal de riego. 300 familias se benefician de este canal que ustedes nos ayudaron a componer”, explica Jacinto.

La reparación del canal que se realizó bajo el objetivo de rehabilitar la infraestructura comunitaria productiva, perteneciente al enfoque de Recuperación Temprana del PNUD (Early Recovery), permitió revitalizar la economía local, así como evitar que las cosechas se perdieran.  De esta manera se establecen las bases para la resilencia y la rápida recuperación a largo plazo después de la crisis.

Por su parte, Pedro Delgado Chávez, Gerente de la Cooperativa, comenta: “para nosotros ha sido maravillosa el canal porque como el canal se fue abajo, con esto nosotros podemos seguir produciendo”.